
El Honorable Concejo Deliberante del Partido de General Pueyrredon expresó su reconocimiento al Centro Integral de la Memoria GAMA “por su incansable labor desarrollada durante 35 años en la ciudad de Mar del Plata en el cuidado, acompañamiento y abordaje integral de personas con Mal de Alzheimer y enfermedades semejantes”.
El acto se llevó a cabo en el recinto de sesiones, a instancias de la concejal Gaby Azcoitía, autora del proyecto.
Presidido por el Presidente, Emiliano Recalt, se aprovechó la ocasión para destacar a la fundadora de GAMA, María Cristina Álvarez, “por su compromiso, trayectoria y valioso aporte en la atención de personas con deterioro cognitivo, así como en el acompañamiento y contención de sus familiares y cuidadores”.
estuvieron los concejales Vilma Baragiola, Diego García, Eva Ayala y Horacio Taccone.
El Grupo de Autoayuda Mal de Alzheimer y enfermedades semejantes (GAMA) se constituyó formalmente el 30 de octubre de 1991, luego de un proceso iniciado a mediados del año 1989 en el ámbito del Servicio de Atención a la Tercera Edad del Hospital Privado de Comunidad de la ciudad de Mar del Plata.
Dicho proceso tuvo origen en el encuentro de profesionales vinculados al abordaje de la vejez, la salud mental y el trabajo social, entre ellos la Dra. Diana Scharovsky, médica geriatra; el Dr. Juan Carlos Turnes, psiquiatra y la Lic. María Cristina Álvarez, trabajadora social, quienes advirtieron la necesidad de brindar respuestas concretas a familiares de personas con demencia.
A partir de esa demanda, se impulsó un programa de información sobre demencia basado en técnicas socioeducativas, destinado a acompañar a familiares y cuidadores, promoviendo herramientas para afrontar la función de cuidado y autocuidado.
Por su parte, María Cristina Álvarez ha estado a cargo del diseño, ejecución y elaboración de proyectos relacionados con la estimulación mnésico-cognitiva de las personas que padecen declinación y/o deterioro de las funciones intelectuales superiores.
En septiembre de 2015 la institución inauguró su sede propia, resultado de años de trabajo, gestión y compromiso colectivo, consolidando un espacio especialmente diseñado para el desarrollo de programas de atención, estimulación y acompañamiento.
La existencia de instituciones como GAMA resulta de especial relevancia en un contexto de envejecimiento poblacional y de creciente necesidad de respuestas comunitarias, sanitarias y sociales frente a las enfermedades neurodegenerativas.